La visita superó con creces las expectativas, y es que yendo de la mano de Víctor el buen trato, el cariño y la diversión están asegurados.
Hacía 17 años que no se casaba nadie en Caminayo, y María y Eduardo decidieron terminar con esa prolongada ausencia de bodas en el pueblo; así que las amigas de María (Sonia y Susana; ¡gracias por todo, chicas!) pensaron que esta boda no podía ser una más, tenía que ser una boda por todo lo alto... y nos llamaron para la despedida de solteros el viernes 30 y la boda el sábado 31.
Mejor hacemos el resumen con fotos y vídeos. Pues ya nos han advertido que aunque Caminayo es un poco como Las Vegas : "lo que pasa en Caminayo, se queda en Caminayo", hay cosas que deben trascender, que hay que compartir, que debemos publicar...
Llegada a Caminayo y preparación para la despedida de solteros...
| La despedida fue emotiva con las coplas que las amigas escribieron a la novia, divertida y abundante en comer y beber... Aunque aquí os dejemos solamente unas fotos de los músicos de Barandal tocando |


















